Utrera es desde poco después de la reconquista castellana, un pueblo grande en la enorme planicie de La Campiña sevillana; nos situamos en la Vereda del Carmen, fuera de las murallas, donde la Utrera de final del Renacimiento crece y se desarrolla por su Arrabal Mayor.
Primitivas reglas de la Hdad.
utrerana de S. Bartolomé
En esta Vereda o antiguo camino de Sevilla a Ronda, frente a un recién construido cenobio de carmelitas calzados, donde hubo campos y huertas extramuros de la población, estaba un vetusto hospital, llamado del Señor San Bartolomé Apóstol, en el que se hospedaban a necesitados y menesterosos desde hacía bastante tiempo, con un origen medieval posiblemente, que contribuía con el pago del impuesto del Subsidio a la Corona Española en 1.538. Todo a cargo de gentes piadosas que, poco después, constituirían una cofradía con el mismo título del Santo Apóstol martir. Esta obra devota quiso dar oficialidad y organización a sus fines religiosos y caritativos, por lo que obtuvo sus reglas fundacionales del Sr. Provisor doctor Vélez de Guevara, el día 16 de Agosto de 1.568.

 


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© Hermandad de Ntro. Padre Jesús Nazareno
c/ San Juan Bosco 10, 12 Tlf.: 95 486 09 45
C.P.: 41710 Utrera (Sevilla)


Pasados unos años, en el mismo seno, siguiendo las corrientes del Concilio de Trento y la práctica del Vía Crucis, se constituye una hermandad singular de cofrades penitentes con la intención de imitar a Cristo en su Pasión camino del Calvario, cuando ofreció a la Humanidad su Supremo Sacrificio. Estos antepasados nuestros, tuvieron la necesidad de fundar una hermandad, que siguiera al Nazareno de la Cruz a Cuestas, con sus cofrades vistiendo el hábito morado y con la cruz del Maestro, en admirable estación a la Parroquia Mayor en la madrugada del Viernes Santo y, por eso, el pueblo les llamó la Cofradía de los Nazarenos, uniéndose a otras hermandades existentes con esa finalidad penitencial: Veracruz, Rosario o Cinco Misterios y Soledad, para ir conformando la Semana Santa utrerana antigua, que en el siglo siguiente incorporaría otras hermandades como la de San Miguel o la de Ntra. Sra. del Amparo. Fué el doctor Iñigo de Leziñana, provisor Cardenal Don Rodrigo de Castro, quién en las casas arzobispales hispalenses otorgó su fundación en un día treinta y uno de Mayo de 1.586, con el glorioso nombre de la Santa Cruz de Jerusalén.
Licencia de I. de Leziñana

Estamos en el punto de partida, en el hospital utrerano de San Bartolomé, donde un representante de "los doce" o "Clavería" de la cofradía de los nazarenos iba a Sevilla, o quien sabe si esperaba en Utrera a un notable artista, para cumplir un importante encargo. El día señalado fue la histórica fecha del veinte de Marzo del año del Señor de mil quinientos y noventa y siete, bajo el pontificado del papa Clemente VIII, reinando el prudente católico Felipe II y en los últimos años del cardenal sevillano y gran señor renacentista Don Rodrigo de Castro y Osorio. Y fue así como un inspirado imaginero-escultor entregaba una carta de pago: "Marcos de Cabrera, escultor, otorgo que recibo de Luis Sánchez de Arco, vecino de Utrera, alcalde de la Cofradía de Nazarenos de dicha villa, veinticinco ducados, por la hechura de cabeza, manos y pies, y unas potencias de un Cristo Nazareno que he hecho de escultura y madera de cedro para dicha Cofradía, los cuales Luis Sánchez me ha dado y son en mi poder de que me doy por contento y pagado a mi voluntad."